English

In past articles, we have already commented how compounding techniques can be of great help when it comes to our children. More specific doses, simpler application forms for them, more tolerable flavors; in short, the possibilities are many.

Photo: Inhealth Compounding

This time we will be talking specifically about Chloral Hydrate. Chloral hydrate is the most used sedative in children, particularly in diagnostic procedures that require the young patient be immobile; especially with the smallest, between 1 to 3 years old. It is also considered the oldest hypnotic. Its widely used in pediatric services and its pharmacological properties are many. Its route of administration can be oral or rectal. It is rapidly absorbed and metabolized in the liver, erythrocytes, and kidneys to trichloroethanol (active) and trichloroacetic acid (inactive). The protein binding of the active metabolite is 70-80% and the half-life in the system, from four to twelve hours. Trichloroethanol is combined with the glucuronic acid, and the product is excreted, for the most part, in the urine and, to a lesser extent, by the bile. As with most of these type of sedatives, a medical prescription is required.

Chloral hydrate and trichloroethanol are sufficiently liposoluble to permeate through the plasma membranes and enter the cells throughout the body. The drug has hypnotic (anesthetic) and anticonvulsant properties similar to barbiturates, although its mechanism of action is not entirely known. The rapidity with which it induces sleep (15 to 30 minutes) is attributed to the original compound, while the prolonged duration of the action (one to two hours) is due to its active metabolite. It is a hypnotic that rarely causes excitement, which produces stillness and sleeps with minimal alteration. Virtually no effect on the breathing and blood pressure and reflexes are only slightly depressed so that the patient can wake up entirely well and without problems. That is why it is a popular treatment for children.

Photo: Oskar Lürén

The doses used in pediatrics can vary between 25-50 mg per kilogram of weight, in some cases, half of the initial treatment can be repeated 30 minutes before the procedure, the maximum dose is 1,000 mg. A doctor or nurse always administer the medication in the place where the system is to be performed. The compounding technique becomes vital in this process since it worked with exact doses and personalized to the patient, not in standardized treatments. Chloral hydrate is a controlled medication, and it will always be necessary to have a prescription. It is always recommended to closely monitor vital signs, oxygen saturation in the blood and the patient’s blood pressure.

In general, it is well tolerated when administered in a single dose. The most common adverse reactions (nausea, vomiting and epigastric pain) are due in most cases to transient local irritation and appear immediately after ingestion.

At Marie’s Compounding Pharmacy, we can work with your doctor/hospital to prepare the correct dosage needed for your child. The presentation we have available for our patients is Chloral Hydrate suspension 100mg / ml with grape or cherry flavors.

Photo: Inhealth Compounding

Our mission is to make Compounding medicines combined accessible to all and to make sure that our interaction with patients is a genuinely transformative experience. We were hoping you could become an ambassador of this artisanal way of mixing medicines. Moreover, the best way to do it is to try it. For more information about which combination drugs may best suit your needs, contact us at 787-278-6300. Our pharmacist will be happy to help you with an initial appointment at no charge.

*This medication is not used in all patients; It is contraindicated in children with marked hepatic or renal impairment, peptic ulcer, depressive states and, perhaps, should be avoided in patients with severe heart disease.

Spanish

LOS NIÑOS Y EL COMPOUNDING

Ya en artículos pasados hemos comentado como las técnicas de compounding pueden ser de gran ayuda cuando se trata de nuestros niños. Dosis más específicas, formas de aplicación más sencillas para ellos, sabores más tolerables, en fin, las posibilidades son muchas.

Foto: Inhealth Compounding

Esta vez que remos hablar específicamente del Hidrato de Cloral. El Hidrato de Cloral es el sedante más utilizado en niños, particularmente en procedimientos diagnósticos que requieren que el pequeño paciente esté inmóvil… algo complicado con los más pequeños, de entre 1 y 3 años. Para que tengan un poco de trasfondo, se le considera el hipnótico más antiguo.  Su amplio uso en los servicios pediátricos y sus propiedades farmacológicas son varias. Su vía de administración puede ser oral o rectal. Se absorbe rápidamente y se metaboliza en el hígado, eritrocitos y riñones a tricloroetanol (activo) y ácido tricloroacético (inactivo). La unión a proteínas del metabolito activo es del 70-80% y la vida media en el sistema, de cuatro a doce horas. El tricloroetanol se conjuga con el ácido glucurónico y el producto se excreta, en su mayor parte, por la orina y, en menor grado, por la bilis. Como la mayoría de este tipo de medicamente, el hidrato de cloral requiere una receta médica para ser despachado.

El hidrato de cloral y el tricloroetanol son lo bastante liposolubles como para atravesar por permeabilidad las membranas plasmáticas e introducirse en las células de todo el organismo. El fármaco posee propiedades hipnóticas (anestésicas) y anticonvulsivantes similares a los barbitúricos, aunque su mecanismo de acción no se conoce completamente. La rapidez con la que induce el sueño (de 15 a 30 minutos) se atribuye al compuesto original, mientras que la duración prolongada de la acción (una a dos horas) se debe a su metabolito activo. Se trata de un hipnótico que raramente ocasiona excitación que produce quietud y sueño con una alteración mínima. Prácticamente no ejerce efecto sobre la respiración y la tensión sanguínea y los reflejos sólo se deprimen ligeramente, por lo que el paciente puede despertarse completamente bien y sin problemas. Por eso se usa en niños.

Foto: Oskar Lürén

Las dosis utilizadas en pediatría pueden variar entre 25-50 mg por kilogramo de peso, en algunas ocasiones se puede repetir la mitad de la dosis inicial 30 minutos antes del procedimiento.  Siendo la dosis máxima 1,000 mg. El medicamento siempre lo administra un médico o enfermera, en el lugar que se realiza el procedimiento (estudio).  La técnica de compounding se convierte en una clave en este proceso, ya que se trabaja con dosis exactas y personalizadas por paciente, no en dosis estandarizadas. El hidrato de cloral es un medicamento controlado y siempre será necesario tener una receta médica. Siempre se recomienda monitorear de cerca los signos vitales, la saturación de oxígeno en la sangre y la presión sanguínea del paciente.

En general, es bien tolerado cuando se administra en una sola dosis. Las reacciones adversas más comunes (náuseas, vómitos y dolor epigástrico) se deben en la gran mayoría de los casos a una irritación local transitoria y aparecen inmediatamente después de la ingestión.

En Marie’s Compounding Pharmacy, podemos trabajar con su médico / hospital para preparar la dosis correcta necesaria para su niño. La presentación que tenemos disponible para nuestros pacientes es Hidrato de Cloral suspensión 100mg/ml con sabores de uva o cereza.

Foto: Inhealth Compounding

Nuestra misión es hacer accesibles los medicamentos combinados por Compounding para todos, y asegurarnos de que nuestra interacción con los pacientes sea una experiencia verdaderamente transformadora. Queremos que se convierta en un embajador de esta forma artesanal de mezclar medicamentos. Y la mejor manera de hacerlo es probándolo. Para obtener más información acerca de qué medicamentos combinados pueden ajustarse mejor a sus necesidades, comuníquese con nosotros al 787-278-6300. Nuestro farmacéutico estará encantado de ayudarle con una cita inicial sin cargo.

*Este medicamento no se usa en todos los pacientes; está contraindicado en niños con marcado deterioro hepático o renal, úlcera péptica, estados depresivos y, quizá, debe evitarse en pacientes con enfermedad cardíaca grave.